miércoles, 27 de mayo de 2009

No se motoricen, por favor

— Perdona, pero ese es mi asiento.

Joder con la señorita. Si, Señora, a mandar. Que solo soy un pobre estudiante sin un duro en el bolsillo. Literal, no tengo dinero ni para volver a mí casa en tren desde la estación. Como aquí mi compadre no coja el teléfono pronto, me puedo dar por jodido. Y encima esto. ¿Qué más te dará, bruja caprichosa?

Me muevo con mi mejor expresión de inocencia. Lo siento, una pequeña confusión sin importancia. Ese tipo de jeta me sale sin mucho esfuerzo, la aprendí de los niños. “¿Quién ha roto el jarrón de Sevres? “o “¿Has pegado a tu hermanita?” y listo. La cara de no haber roto un plato se compone de forma automática en un proceso de relajación facial sin muchas complicaciones adicionales.

Total, que le cedo el sitio que da a la ventana. Ya estarás contenta, mala pécora. Tendría un pase si por lo menos fuera atractiva, pero su rostro es el vivo reflejo de aquella frase que le soltaba a bocajarro Al Pacino a Michelle Pfeiffer en Scarface: “Parece que no te han follado bien en un año”.

En fin. Procura relajarte, el viaje es largo y a nadie de los que están subidos a este trasto infernal le conviene que tengas una crisis nerviosa con inclinaciones al asesinato. Pon algo de Leonard directo en tus oídos. Estira las piernas. No pienses en el cigarrillo que está en tu bolsillo y no en tu boca encendido. He hecho un descubrimiento fascinante en mis últimos viajes en autobús: pensar en fumar da ganas de fumar.

La pantalla que tengo un par de filas de asientos delante se enciende con un pequeño zumbido. Antes de seguir relatando, me gustaría exponerles una teoría que he formulado sobre los conductores de autobús. Respeto en gran medida su oficio, ya sabéis, llevar a un puñado de subnormales de un lado para otro durante horas y horas es muy sacrificado. Pero creo que en secreto forman una sociedad cinéfila. Porque sino, ¿cómo se explica que en cada viaje que he hecho me haya tenido que tragar una auténtica basura donde la actriz de mayor caché que llegué a vislumbrar era Sandra Bullock?

En realidad, les encanta el cine y todo lo que tenga que ver con él. Kubrick, Kurosawa, Coppola. Cine de autor, intelectual y magistral. Puro arte. Pero no pueden permitirse el lujo de distraerse al volante y entretener a los pasajeros a la vez, así que te ponen algo de Paco Martínez Soria o su equivalente inglés y su atención se propulsa hacia el volante de forma inmediata. Es lo que tienen.

Total, que subo el volumen del emepetres intentando ignorar lo que sucede en la pequeña pantalla, pero de pronto la voz de Leonard se apaga sin previo aviso, sin orden anterior. Mierda. Es lo que tiene olvidar recargar este trasto, que la batería puede llegar a acabarse en algún momento. Bien, parece que la hora de mi condena por fin ha llegado: retiro los auriculares de mis oídos con displicencia, justo a tiempo de ver como en la pantalla un tipo sin pantalones corre calle abajo con un contrabajo a cuestas. Genial. Género bufo.

Me despierto bruscamente. Deben haber pasado unas cuantas horas, se ha hecho de noche y el vehículo está casi completamente a oscuras. Solo unos pocos pasajeros han encendido las luces que hay encima de ellos, para poder leer. De todas formas, parece que no soy el único que ha caído inconsciente: mi vecina, la del gesto de asco permanente, está apoyada con placidez en mi hombro. Mírala, tan muchachote ella y tan adorable y fea ahora. En fin. Mientras no me dejes babas en la camisa, bonita.

Suspiro por enésima vez en el viaje. Pero esta vez alguien me acompaña. La chica del asiento situado delante de mí también lo ha hecho, y de forma algo diferente. No era un suspiro de hastío. Era otra cosa que ha traído a mi mente recuerdos de una noche no demasiado lejana. Pero me parece tan ridículo que intento apartarlo de mi cabeza. Aún así, afino el oído.

Si, ahí está otra vez, y ahora no hay ninguna duda, es un suspiro de placer. Miro sorprendido al respaldo del asiento delantero, apartando suavemente a mi compañera de viaje de mi hombro. Se gira con un gruñido. En ese momento, me doy cuenta de un pequeño detalle. El espejo retrovisor que hay al lado de la puerta trasera del autobús, ese que nadie sabe para qué sirve, enfoca de forma directa a la exhaladora.

Es difícil distinguir bien las partes del cuerpo, pero es indudable que hay un movimiento continuo en uno de los lados. Procuro esforzarme. Al cabo de un momento, consigo distinguir unos vaqueros con la cremallera bajada y una mano metida en ellos que no para de agitarse rítmicamente. La otra mano parece descansar en el pecho, aunque de vez en cuando se mueve para acariciar.

Apenas puedo creerlo. Esto está lleno de gente medio dormida, y cualquiera que se despertara un poco podría verla en pleno proceso. Como yo.

La cosa empieza a ponerse tensa, sus suspiros han pasado a ser pequeños gemidos y el movimiento rítmico ha pasado a su fase más frenética. Su otra mano no para de palpar mientras ladea la cabeza de vez en cuando. Solo puedo ver sus labios, que se muerde con impaciencia. Parece que algo va mal, porque ahora el movimiento es histérico y desacompasado. Su labio inferior ha desaparecido bajo sus incisivos, aunque puedo apreciar el gesto de descontento que compone.

Para brusca, casi sin aliento. Venga ya, no irás a parar ahora. Si casi puedo ver las gotas de sudor que recorren tu pecho. Puedo olerte desde aquí atrás, ¿sabes?

Se levanta despacio, subiéndose un poco los pantalones y colocándose la camiseta de tirantes. Se recoge el pelo y le echo un vistazo antes de hacerme el dormido. Joder, es incréible. Muy atractiva. Pelirroja, ojos verdes y mirada felina.

Cuando decido volver a mi estado comatoso para decidir luego si lo que acabo de ver ha sido un sueño o no, la oigo moverse, y no puedo resistir la tentación de echar una pequeña ojeada. Ha cogido el retrovisor, ajustándolo para de forma que ahora lo único que veo es su cara. Cierro los ojos rápido, pero sé que me ha visto. Cuando vuelvo a atreverme a abrirlos, ella sigue mirándome.

— ¿Me ayudas a terminar lo que he empezado? No puedo dormir de otra forma.

¿Saben qué? No tengan en cuenta nada de lo que les he dicho antes. Adoro viajar en autobús.

lunes, 2 de febrero de 2009

La genial mala salud de Nacho Vegas(Sala Joy Eslava 31-01-09)


Tras una serie de proyectos a dúo que le han mantenido ocupado en los últimos tres años, el cantautor acudía a la capital para presentar su última grabación en solitario, El manifiesto desastre.

“Bunbury tiene los ojos muy abiertos. Y por eso ha hecho un disco con Nacho Vegas”. La cita, entresacada de la entrevista* que realizó el también músico Coyote a los nombrados con motivo de su disco conjunto El tiempo de las cerezas parece la mejor forma de explicar la trayectoria ascendente del asturiano. El hecho de que sus actuaciones en Madrid se hayan ampliado de una a tres debido a la rápida desaparición de las entradas conduce a una conclusión aplastante: a Nacho se le empiezan a quedar pequeñas las salas. Y es que basta escuchar en directo el bagaje musical acumulado por el ex-componente de Manta Ray para darse cuenta de que -sin histrión ni largos interludios- su calidad como compositor se impone cada vez más a las trabas que se le atribuyen como intérprete.

Fue como asistir a la clase magistral de un profesor brillante que lleve encima un mal día de invierno: pese al resfriado, el inmovilismo escénico y el error en momentos puntuales de alguna canción, no puede evitarse aplaudir a rabiar al final de grandes temas, ya sean parte de la novedad (Detener el tiempo, Morir o matar) o del repertorio consolidado. Canciones redondas siempre engrandecidas por las aportaciones de la banda (Secretos y mentiras, Perdimos el control), aunque en otros momentos se plantara solo en el escenario, llevando todo el peso de la actuación y situándose en un contexto más típico de cantautor (El extranjero, Ocho y medio).

Durante cerca de dos horas, el cantante – siempre igual de tímido, quizás más sonriente de lo habitual - confirmó al público algo que ahora debería comentarse a voces: ya es grande, y puede serlo mucho más (si sobrevive).

* Publicada en la edición española de Rolling Stone.

martes, 27 de enero de 2009

domingo, 4 de enero de 2009

Amiga de la matanza(sobre Yoko Ono en Rock 'N Roll Circus)

Hace ya bastante tiempo, leí una reseña en la edición española de Rolling Stone sobre la edición de un material audiovisual que no llegó a estrenarse en la fecha prevista, y que había estado cogiendo polvo en algún cajón durante unas cuantas décadas. El susodicho no era ni más ni menos que Rock 'N Roll Circus, un programa ideado por Mick Jagger en el que - actuaciones circenses y demás parafernalia decadente aparte - actuaron, revueltos y todo risas, The Rolling Stones, The Who, Jethro Tull, Eric Clapton, Marianne Faithfull, John Lennon y Yoko Ono.

Me llamó la atención uno de los fotogramas que acompañaban a la reseña: Yoko Ono a la derecha, boca abierta, ojos cerrados y aire extasiado. Empecé a temer lo peor. Luego me fijé en el caballero que aparecía a su lado: violín al hombro, pura concentración, aspecto de músico de sesión y una mueca de horror bien visible, como si estuviera planteándose dejar la música por el asesinato selectivo. Me quedé con ganas de oir el motivo.

Hoy he encontrado el programa entero en YouTube, incluida la breve(pero intensa) actuación de la pequeña Yoko con la formación eventual The Dirty Mac. No sé con qué quedarme, si con los gestos de Lennon al violinista para que se deje llevar, el hecho de que ni Keith Richards(derecha, al bajo) ni Eric Clapton(izquierda, a la guitarra) osen levantar la vista del suelo por miedo a partirse la caja delante de las cámaras, las miradas de suspicacia del público protegido contra la lluvia o la edición subtitulada del usuario que ha colgado el fragmento en cuestión...

Y conste que no tengo nada en contra de Yoko Ono como persona y/o artista. Tengo algo en contra de su manera de pegar chillidos como cantante.

Amigo violinista, te acompañamos en el sentimiento. Probablemente no se te informó debidamente de a qué te exponías.

El Rock 'N Roll Circus entero:

viernes, 2 de enero de 2009

Roy Orbison - The Very Best Of Roy Orbison


Género: Rock 'n Roll
Año de publicación: 1996, la salida original de los temas entre 1956 y 1988.
Idioma: Inglés
Calidad: VBR

01. Only the lonely - vídeo
02. You got it
03. Pretty woman
04. In dreams - vídeo
05. Crying(ft. K.D. Lang)
06. Blue Angel
07. Working for the man
08. Running scared
09. She's a mistery to me
10. Blue Bayou
11. It's over
12. California blue - vídeo
13. Claudette
14. Mean woman blues
15. Ooby Dooby
16. Too soon to know
17. Falling
18. Dream baby(How long must I dream)
19. I drove all night
20. Pretty paper(Acoustic version)
21. Crying
22. Crying(Live)

"Que Roy Orbison no sea unicamente recordado por Pretty Woman, asociándose su eco con una escena azucarada de Julia Roberts y Richard Gere yendo alegremente de compras, que las dos versiones de Crying que he añadido(especialmente la última) sirvan para reconocer que es una canción incréible. Que se sepa que Roy es el pilar de muchos grupos posteriores. Que se adore la voz de Roy"

Un propósito de año nuevo como otro cualquiera.

jueves, 1 de enero de 2009

La princesa prometida o cómo reirse del relato principesco clásico

Se incorporó. La caída por el barranco lo había dejado maltrecho, pero sus huesos sobrevivieron al viaje sin fracturarse. La ayudó a levantarse.

—¿Westley? —dijo entonces Buttercup—. Antes de que me lanzara tras de ti, cuando todavía me encontraba en lo alto del barranco, te oí decir algo, pero no logré distinguir bien tus palabras.
—Lo he olvidado.
—Mentiroso.
Westley le sonrió y le dio un beso en la mejilla.
—No tiene importancia, créeme; a lo ido, olvido.
—No debemos comenzar con secretos.
Lo decía sentidamente. Westley lo adivinó, por eso repuso:
—Confía en mí.
—Confío. Pero repite tus palabras o tendré motivos para no hacerlo.
Westley suspiró.
—Lo que trataba de hacerte entender, dulce amada mía, lo que para ser más exacto te gritaba con todas las fuerzas que me quedaban era: «¡Hagas lo que hagas, quédate allí arriba! ¡No bajes, por favor!».
—No querías verme.
—Claro que quería verte. La cuestión era que no quería verte aquí abajo.
—¿Y por qué no?
—Porque ahora, preciosa mía, nos encontramos más o menos atrapados. No puedo salir de aquí y llevarte conmigo sin emplear casi todo el día. Lo más probable es que pudiera salir yo solo, en cuyo caso no tardaría todo el día, pero si añadimos tu bonito peso, seguramente no será factible.
—Tonterías; escalaste los Acantilados de la Locura, y este barranco no es ni la mitad de empinado.
—Permíteme que te diga que la escalada me dejó un poquitín exhausto. Y después de ese pequeño esfuerzo, me enfrenté con un tipo que sabía algo de esgrima. Y, a continuación, pasé unos momentos felices enzarzado en una lucha con un gigante. A continuación, me enfrenté con un siciliano en una lucha de ingenio que, afortunadamente, acabó con su muerte, pues el más mínimo error habría hundido en tu garganta aquel cuchillo. Y, después, he corrido durante un par de horas hasta quedarme sin aire en los pulmones. Y, después, me empujaron por un barranco de sesenta metros. Estoy cansado, Buttercup. ¿Comprendes lo que significa estar cansado? He estado toda la noche trabajando, a ver si te enteras.
—No soy ninguna tonta.
—Deja ya de alardear.
—Pues deja de ser grosero.
—¿Cuándo fue la última vez que leíste un libro? Di la verdad. No sirven los libros con ilustraciones..., me refiero a los que llevan letra impresa.

Buttercup se alejó de él.

William Goldman, La princesa prometida

martes, 30 de diciembre de 2008

Texto reciclado del fotolog - Sin título - 7/09/07

¿Alguna vez has experimentado la desagradable sensación de que, por un momento, cuando hacías cábalas, sigiloso, meditabundo, serio,(feliz) e incluso hastiado de ello, volverías a sentirte cómo en un pasado que precisamente durante estos días planteabas como lejano, borrado, tirado, reciclado y renovado?

Es una sensación ampliamente desagradable, con todas sus letras e imágenes. De repente lo recuerdas absolutamente todo, por mucho alcohol que las liendres digan que has ingerido durante ese tiempo. ¡Já!* ¡Esa era la idea ¡ El planteamiento final, con consecuencias a corto plazo. El “No mereces”.

Cuando una estructura se mueve hacia abajo mientras , en un proceso introspectivo descendente, como quien dice, contempla horrorizado lo que le espera al llegar, una fina línea, marcando una silueta entrecortada pero definida, queda a la vista de lo que ya es, a esas alturas, una estructura subterránea completa.

Allí, en las cavidades, el Silencio se hace ver. Es como la expectación previa a un ahorcamiento público. Puedes ver a la “grande masse” no deseada expectante, conteniendo a duras penas el aliento, y el poco CO2 que dejan escapar hace que tus ojos parpadeen inseguros.

Pero…Es confuso, ¿no? Durante unos momentos ves, casi tangibles, dos colores en tu mente: el que duda en cuanto a tu localización actual, y el que sabe perfectamente donde te encuentras pero lo teme tanto que se esfuerza en no hacerse notar. Entre ellos permanece la gran brecha, una especie de vacío sanador al que harías el amor si no fuera porque ella es algo intangible y tu cuerpo está en un lapso de hibernación momentáneo.

Súbitamente, la puerta se abre de una patada. Saludos generalizados por todo el escenario, donde lo que queda ya son risas de dulce delirio y un par de excrementos. Y todo desfila a una velocidad vertiginosa delante de tus ojos. Una historia, una consecuencia, una vida, una circunstancia, un hecho, o lo que parece un cohecho. ¿O de hecho es una culpa?

No lo llegaste a saber en aquel momento, ni lo sabrás nunca. Simplemente, ya pasó. Un ser humano nunca acaba de escrutarse a si mismo en lo que se refiere a si sus acciones son correctas o no. Si, saca una conclusión, sí, define un resultado, sí, declara un ganador…Pero alguna vez se lo replantea, se reconcome, se emparanoia sin aparente sentido. ¿Por qué?

Probablemente porque le importa. Y cuando algo pasa a importarle más, el debate interno pasa a un segundo plano para reunirse con otros, ajados como esa arpa (aquella de aquel desván olvidado…). Si creyera ciegamente en el naturalismo extremo, diría que la Naturaleza dispuso así sus cartas, para que, llegados a viejos y aburridos, merendáramos aquella ambrosía de psicología profunda para entretenernos. Lo que me induce a pensar que como madre no vale mucho. De hecho, menuda ramera de mal vestir que debe estar hecha.

Pero, pero pero…Volvamos al tema. Una vez acostumbrado a la oscuridad, haces el equivalente al saludo protocolario al César, pero en forma de súplica digna y creyente. Esto es…Esto es que crees que de hecho no deberías estar allí porque el sujeto a explorar ya no se corresponde lo entendido como realidad presente. Aunque tus suprarrenales digan lo contrario, aullas que está desfasado, que “actualizamos en breves momentos”, que no miro el contestador, que no, que no, que no…¡Que te den!

Supongo que hemos llegado a la parte de los atacantes. Se adelantan, se leen, te ven, y luego muerden. El sujeto suele encogerse en posición fetal para evitar desgarros mayores, y protegerse la cabeza con ambas manos mientras sus incivivos golpean el suelo al compás del tambor. Pero, tras un rato, los ataques cesan.

Ellos…Lo que quieren es seducir. Introducir no palabras, sino discursos en dos imágenes congeladas que hacen que la mandíbula se te tensé como una garra de acero. Como Alex cuando llegó a la tercera película. Te tienen atado y no sabes cómo. De hecho lo sabes. O mejor aún: más te vale saberlo, ya que, finalmente…

Tendrás tu resultado según la piedra que lleves al cuello.

• Copyright registrado. Notesé el deje irónico para evitar confusiones a corto/medio plazo.

domingo, 28 de diciembre de 2008

Santana - Abraxas




Género: Rock
Año de publicación: 1970
Idioma: Inglés/Español
Calidad: 192 kbp/s

01. Singing winds,crying beasts
02. Black magic woman gypsy queen
03. Oye como va
04. Incident at Neshabur
05. Se a cabo
06. Mother's daughter
07. Samba pa ti
08. Hope you're feeling better
09. El Nicoya


PD: Resubido Desaparezca Aquí de Nacho Vegas. Actualmente, todos los archivos están disponibles(a saber lo que durarán).

Una voluta (IV)

Llega a la torre de la iglesia, y por la velocidad que lleva es comparable a las variaciones de mi estado mental desde que aterrizé suavemente aquí.

El problema debe estar en los genes: están imántados. Cuando genes relacionados se cruzan, la fuerza de repulsión es directamente proporcional al grado de parentesco familiar. Esa debe ser la fórmula exacta. Explicaría muchas cosas, incluida aquella silla voladora, ondeante sobre las cabezas de una muchedumbre horrorizada ante una explosión de rabia justificada.

Llega al mirador, y por su espesor parece comparable a la lentitud con la que el tiempo discurre en esta zona del planeta, al menos desde que caí de plano por aquí.

El otro problema es el ruido. Sin compás alguno, el primer minuto sigues la corriente de una de las fuentes. El segundo, apretados los dientes en un esfuerzo poco menos que inútil, solo puedes blasfemar en susurros, entre el coro celestial de gruñidos que se superponen unos a otros, deformando hasta la realidad más simple para convertirla en un instrumento grotesco en aras de una comunicación digna de neandertales borrachos(acompañados por las botellas de anís del mono de rigor).

Llega a la fuente, y por su grandeza parece comparable con mis sentimientos ansiados, de carretera y explosión entre risas, al menos desde que ordené la maleta al llegar aquí.

Finalmente, la niebla lo ha cubierto todo, incluido el cielo, lo único que merece que alguno de los aquí presentes tuerza el cuello buscando algo que admirar, algo que no se encuentre desde su propia ventana.


Se acabó la vaina, maestro.


viernes, 19 de diciembre de 2008

Derek & The Dominos - Layla & Other Assorted Love Songs


Género: Rock
Año de publicación: 1970
Idioma: Inglés
Calidad: 160 kbp/s

01. I looked away
02. Bell bottom blues
03. Keep on growing
04. Nobody knows you when you're down and out
05. I am yours, listen

06. Anyday
07. Key to the highway
08. Tell the truth

09. Why does love got to be so sad
10. Have you ever loved a woman
11. Little wing
12. It's too late
13. Layla
14. Thron tree in the garden

Después de pasar por los Yardbirds y de que Cream decidiera partir peras en la cima de su automático éxito, Eric Clapton formó la que a la postre sería la última banda antes de iniciar una carrera en la que ya siempre caminaría con su nombre por delante. Este es el único disco de estudio de Derek & The Dominos, donde
Layla brilla por su genialidad. Referida a la que por entonces era la mujer de George Harrison, Pattie Boyd, sigue siendo una de las mejores canciones que Clapton ha compuesto jamás.




"Layla

You've got me on my knees
Layla
I'm begging, darling please
Layla
Darling, won't you ease my worried mind..."


lunes, 15 de diciembre de 2008

Cumulonimbo I

"La vida es sólo una sombra errante, un pobre actor que se pavonea y retuerce una hora sobre la escena y después calla para siempre. Es una historia contada por un idiota, llena de ruido y de furia, que no significa nada."



Macbeth, William Shakespeare



La compañía Histrión Teatro logra sorprender y emocionar con la enésima adaptación del clásico, visto este fin de semana en el Corral de Comedias de Alcalá de Henares. Poco más de una hora, escenografía mínima, actores en estado de gracia, tensión in crescendo. Al fin, la catarsis.




viernes, 12 de diciembre de 2008

Una voluta (III)

Analizado como sujeto de estudio, dados diversos casos, no se ha conseguido llegar a ninguna conclusión de carácter profundo: A mi a ette' niño m' lo han matado es sin duda la más real, y probablemente la más falsa.

¿Quién sobreviviría a tal decadencia, reunida selectivamente entre el fondo ciudadano de La Santa Estética Juvenil?
¿Quién es ese que en sombras me espía?¿Quién es el que grita en el otro sitio?
¿A quién debería suplicar hoy?

No me pierdo en un río, prefiero atravesárlo a patadas.


¡Salvados por la conspiración!

Frase recordatoria: "Me considero una persona seria. Cuando bebo, no estoy borracho. Estoy seriamente borracho."

PD: 20.

lunes, 8 de diciembre de 2008

Texto reciclado del fotolog - Let me take you down - 8/12/07

Posee un perfil indulgente definido como universal por todos los ojos abiertos que han contemplado algo de mundo. Quizás sea precisamente eso lo que lo convierte en un ser atractivo. Eso y su forma de mirar hacia una ventana abierta, de esas que forman corriente. En momentos como ese, primero solía inclinar la cabeza para reafirmar un movimiento negativo, incrédulo, quizás algo primitivo...Probablemente un miedo que desconocía.

Entonces se acurrucaba solitario tras un muro y pensaba, mientras sus labios podrían sentir el rugir de la sangre que circulaba en las arterias y venas de sus brazos, y sus ojos mutaban. Oh, si, mutaban. De la mas aguda de las miopías al lloro de la agudeza.

Finalmente tartamudeaba, quizás fuera por lo embotados que pudieran estar sus sentidos, o simplemente por timidez. Poco a poco, su tono se iba afirmando, transformando un puñado de palabras de un ámbito extranjero a un fuego que recorría un camino corto pero intenso: de las entrañas al paladar, del siento al afirmo pues debo.

Entonces se paseaba mientras silbaba. Reía quedo, como si poseyera un secreto universal con un chiste interno cuya gracia solo él, y la que de todo le protegía, podía entender correctamente. Por eso el mohín de sarcasmo no partía de la ignorancia, sino de la desesperación evolucionada en desprecio. Tampoco era resignación, Señores.

Y, mientras que por un lado abría la ventana para que todos pudiéramos ver sin trampa ni cartón(o esa era la intención, al menos), él se apartaba, miraba a los visitantes y pensaba algo parecido a esa salida de tono anterior, esa, esa...:


"No one I think is in my tree...I mean it must be high or low..."

(08 – 12 – 1980)

viernes, 5 de diciembre de 2008

The White Stripes - Elephant



Género: Rock/Garage/Minimalista
Año de publicación: 2003
Idioma: Inglés
Calidad: 192 kbp/s

01. Seven nation army - vídeo
02. Black math
03. There's no home for you here
04. I just don't know what to do with myself - vídeo
05. In the cold, cold night
06. I want to be the boy to warm your mother's heart
07. You've got her in your pocket
08. Ball & biscuit
09. The hardest button to button - vídeo
10. Little acorns
11. Hypnotize
12. The air near my fingers
13. Girl, you have no faith in medicine
14. Well it's true that we love one another

Datos prescindibles: grabado en dos semanas, con un equipo de grabación de aproximadamente medio siglo.