lunes, 12 de abril de 2010

En el lugar del padre

"Jess soltó un resoplido.

- Pero no creo que sea un mal hombre.
- Gracias.
-Somos de una pandilla-dijo Jess-.¿No es cierto, Martin?
-Si, es cierto, Jess-dije, confiando en que mi tono diera a entender a su padre mi cansina falta de entuasiasmo. Somos amigos para siempre.

-¿Qué tipo de pandilla?-dijo Crichton
-Vamos a cuidarnos unos a otros-¿No es cierto, Martin?
-Si, Jess.-Si mis palabras se volvieran un poquito más hastiadas, carecerían ya de fuerza para subir por mi garganta y asomarme por la boca. Las imaginaba incluso dándose la vuelta y retornando al lugar de donde procedían.

- ¿Así que va a estar in loco parentis, a fin de cuentas?-dijo Crichton.
- No estoy seguro de que sea ese tipo de pandilla-dije yo-. La pandilla loco parentis...No suena muy dura, ¿no? ¿Y qué vamos a hacer? ¿Apalear a los paterfamilias?

- Cállate la puta boca y cállate la puta boca-nos dijo Jess a Crichton y a mí respectivamente. "

3 comentarios:

Rosalía R. dijo...

LO tuve en la mano el otro día, pero al final elegí a Houellebecq. A la próxima, supongo, que el argumento me llama.

Víctor dijo...

Que bien tu cambio en el blog. Ahora parece una mezcla entre no haber limpiado el polvo de la pantalla desde hace eones y llevar las gafas sucias. Genial. Wow.

Sturm dijo...

Así no te sientes culpable por no pasar el paño...!